Esta startup ofrece un servicio innovador donde se instalan cámaras de seguridad en una casa y luego las personas pueden pagar por alquilar horas de acceso a las grabaciones de video.
El objetivo principal es brindar a los usuarios la posibilidad de monitorear su hogar de manera remota y tener pruebas visuales en caso de alguna intrusión o incidente.
El proceso es simple: se instalan cámaras en puntos estratégicos de la casa, luego los usuarios pueden pagar por alquilar horas específicas para acceder a las grabaciones de video.
Además de la seguridad del hogar, este servicio también puede ser utilizado por otros fines, como supervisar a los niños o las mascotas en casa.
Para monetizar el servicio, se podría establecer una tarifa por hora de acceso a las grabaciones de video, ofreciendo diferentes planes según las necesidades de los usuarios.
Con un enfoque en la seguridad y la comodidad de los usuarios, esta startup tiene un gran potencial en el mercado de la seguridad del hogar.